Jesús lega a una ciudad de Samaría



1Por eso, cuando Jesús supo que los fariseos habían oído que él hacía más discípulos y bautizaba más que Juan 2-aunque no era Jesús quien bautizaba, sino sus discípulos-, 3abandonó Judea y se marchó otra vez a Galilea. 4Tenía que pasar por Samaría. 5Llegó entonces a una ciudad de Samaría, llamada Sicar, junto al campo que le dio Jacob a su hijo José. 6Estaba allí el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del viaje, se había sentado en el pozo. Era más o menos la hora sexta. (Juan 4, 1-6)

4, 1    Los fariseos habían oído que él hacía más discípulos

NO ES PECADO HUIR DE LOS PERSEGUIDORES. Ciertamente, si el Señor hubiera visto que a los fariseos les interesaba saber que hacían los discípulos y los muchos que bautizaba con la intención de seguirle para su salud y hacerse discípulos suyos y de ser bautizados por Él, no se hubiera ido tan pronto de Judea, sino que por ellos se hubiera quedado allí; pero Jesús, a la vez que se da cuenta de lo que ellos sabían, se da cuenta a la vez de la envidia que tenían: trataban de saber lo que Jesús hacía, no con el fin de seguirle, sino con el de perseguirle; por eso se fue de allí. Podía, sin duda, quedarse allí también sin ser prendido por ellos, si Él no hubiera querido, pues no hubieran podido matarlo... Más en todas las acciones que como hombre realiza quiere dar ejemplo a los que habían de creer en Él. En efecto, un siervo de Dios no peca cuando se retira a otro lugar para huir del furor de sus perseguidores... El buen Maestro obró así por la enseñanza, no por el temor. Agustín, Tratado sobre el Ev. de Juan, 15, 2. 

4, 4   Tenía que pasar por Samaría

SAMARÍA, UN LUGAR DE PASO. [Jesús] dejaba así a los judíos sin pretexto incluso para la más tímida justificación. Lo insinúa el evangelista cuando añade: "Tenía que pasar por Samaría", como queriendo decir que era una parte poco importante de su viaje. Los apóstoles actuaron de la misma forma. Cuando eran perseguidos por los judíos, se dispersaron entre las naciones... Esto sucedió para que los judíos no pudieran justificarse, dicendo: "Nos abandonó para dirigirse a los incircuncisos". Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Ev. de Juan, 31, 2.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 4a, p. 216-219
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

CONTINUAR LEYENDO....

revelación de la gracia divina



13"Pues nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. 14Igual que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del hombre, 15para que todo el que crea tenga vida eterna en él".
16Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17Pues Dios no envió su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18El que cree en él no es juzgado; pero quien no cree ya está juzgado, porque no cree en el nombre del Hijo Unigénito de Dios. 19Éste es el juicio: que vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20Pues todo el que obra mal odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no le acusen. 21Pero el que obra según la verdad viene a la luz, para que sus obras se pongan de manifiesto, porque han sido hechas según Dios. (Juan 3, 13-21)

3, 13   Nadie ha subido al cielo

EN AMBAS NATURALEZAS. En cuanto hombre estaba en la tierra, no en el cielo, donde está ahora... y, sin embargo, en cuanto a Hijo de Dios estaba en el cielo, y en cuanto a Hijo del hombre estaba en la tierra, y no había subido aún al cielo. Asímismo, en cuanto a Hijo de Dios es Señor de la gloria, y en cuanto Hijo del hombre fue crucificado. Agustín, Cartas, 187, 3, 9.

3, 14    Así debe ser levantado el Hijo del Hombre

LA CRUZ COMO FUENTE DE BAUTISMO. Habiendo dicho a los hombres que el bautismo es la mayor de las gracias que les ha sido concedida, añade cuál es la causa de ello, que consiste en otra gracia no menor, a saber, la de la cruz... Estos beneficios son los que, de un modo especialísimo, revelan el inefable amor de Dios por nosotros: que sufrió por sus enemigos y que, tras haber muerto por ellos, les otorgó una completa remisión de sus pecados mediante el bautismo. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Ev. de Juan, 27, 1.

3, 15-16   Para que todo el que cree en él no perezca

LA PASIÓN ES FUENTE DE VIDA. Dice que quien es entregado es el Hijo de Dios, el mismo autor de la vida eterna. Quien mediante su muerte habría de dar a los demás la vida, no era posible que estuviera sometido a la muerte largo tiempo. Si no perecen quienes creen en el crucificado, ¿cómo habría de perecer Él mismo, por muy crucificado que fuera? Quien es capaz de librar a los demás de la destrucción, con mucho mayor motivo será fuente de vida para sí mismo. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Ev. de Juan, 27, 2.

3, 17    Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo

RECHAZAR LA AYUDA DEL MÉDICO. El médico en cuanto tal viene a curar al enfermo. Quien se niega a observar las prescripciones del médico se da muerte a sí mismo. El Salvador ha venido al mundo. ¿Por qué se llama Salvador del mundo, sino para que lo salve? Agustín, Tratados sobre el Ev. de Juan, 12, 12.

3, 18   Quien no cree ya está juzgado

LA FALTA DE FE ES EN SÍ MISMA EL CASTIGO. El Salvador dice eso porque la misma incredulidad es ya un castigo, cuando es obstinada y sin ninguna reconsideración, por cuanto el hecho mismo de estar privado de luz constituye ya un grave castigo. Y también porque prefigura un hecho venidero. El incrédulo es como el homicida, quien aunque no sea castigado por el juez, lo es por la propia naturaleza de su delito. En ese sentido, Adán murió el mismo día en que comió del árbol. Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Ev. de Juan, 28, 1.

3, 21   Para que sus obras se pongan de manifiesto

NO SON NUESTROS PROPIOS MÉRITOS. Él declara que las obras del que viene a la luz están hechas en Dios, porque entiende que su justificación no se debe a méritos propios, sino a la gracia divina. Agustín, Sobre los méritos y remisión de los pecadores y el bautismo de los niños, 1, 32, 62.


La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 4a, p. 191-203
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

CONTINUAR LEYENDO....

recepción de Cristo por el mundo y los creyentes



10En el mundo estaba, y el mundo se hizo por él, y el mundo no le conoció. 11Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron. 12Pero a cuantos le recibieron les dio potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, 13que no han nacido de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios (Juan 1, 10-13)

1, 10   El mundo se hizo por él

EL MUNDO NO CONOCE LA SABIDURÍA. Cuando se dice que vino a nosotros la sabiduría de Dios, se da a entender que no vino recorriendo el espacio, sino apareciéndose a los hombres en carne mortal. Vino allí donde ya estaba, porque estaba en el mundo que fue hecho por él. Mas como los hombres formados a imagen del mundo y, por tanto, llamados convenientemente con el nombre del mundo, se entregaron arrastrados por la concupiscencia al gozo de la criatura, posponiendo al Creador, no le conocieron. Por eso dijo el Evangelista: "Y el mundo no le conoció". Agustín, Sobre la doctrina cristiana, 1, 12.

1, 12   La potestad de ser hijos de Dios

ADOPCIÓN DIVINA MEDIANTE EL HIJO DE DIOS. Cuando [el alma] se ha revestido del Hijo de Dios se hace merecedora de acceder a la iniciación perfecta y recibe el bautismo en el nombre del Padre; y de nuestro Señor Jesucristo, conforme al testimonio de Juan, le concede poder para llegar a ser hijo de Dios. Basilio de Cesarea, Sobre el bautismo, 1, 24.

1, 13   Nacidos de Dios

JESÚS ES EL HIJO DE DIOS POR NATURALEZA. Por ser el Padre Dios verdadero, engendra al Hijo semejante a Él, Dios verdadero; no como hacen discípulos los maestros, ni como dice Pablo a algunos: "Yo os engendré en Cristo Jesús por medio del Evangelio". En estos casos, el que no es hijo según la naturaleza viene a serlo por la enseñanza; en el caso de la generación divina es Hijo por naturaleza, es verdadero Hijo. No como os estáis haciendo hijos de Dios ahora vosotros, los que estáis siendo iluminados con la luz de la doctrina, porque vosotros también os hacéis hijos, pero hijos adoptivos por la gracia. Cirilo de Jerusalén, Las catequesis, 11, 9.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 4a, p. 87-94
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

CONTINUAR LEYENDO....