la venida del Hijo del Hombre




29"Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo y las potestades de los cielos se conmoverán. 30Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre, y en ese momento todas las tribus de la tierra romperán en llantos. Y verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. 31Y enviará a sus ángeles que, con trompeta clamorosa, reunirán a sus elegidos desde los cuatro vientos, de un extremo a otro de los cielos (Mateo 24, 29-31).

24, 29   Después de la tribulación de aquellos días

LA RECAPITULACIÓN DE LA CREACIÓN. ¿Cómo no van a temblar? Pues el cielo y la tierra son transformados según le parece a Dios; no se dice algo exacto de semejantes cosas con sólo una palabra. El sol y la luna serán oscurecidos y las estrellas caerán como flores cuando el que los ha creado los cambie de nuevo como Él quiera, y los elementos celestiales serán desordenados. Pues siendo renovada la humanidad, la creación, que ha sido creada en beneficio de los hombres, es restaurada y recapitulada. Cirilo de Jerusalén, Fragmentos sobre el Ev. de Mateo, 271.

24, 30   La señal del Hijo del Hombre

LA APARICIÓN DEL HIJO DEL HOMBRE. "Y en ese momento todas las tribus de la tierra romperán en llanto". Llorarán los judíos viendo al Viviente y Vivificador, que consideraban un hombre muerto, y, al contemplar su cuerpo herido, no podrán negar su crimen. Llorarán también los gentiles, que escépticos por las vanas disputas de los filósofos, juzgaron necedad irracional el que Dios fuera crucificado y despreciaron la gloria del Creador, prefiriendo la criatura. Se lamentarán también los cristianos pecadores cuando escuchen que Cristo les dirige estas palabras: "Yo me he hecho hombre por vosotros; por vosotros he sido arrestado, he sufrido burlas, he sido golpeado y he sido crucificado. ¿Dónde está el fruto de tan grandes injurias? Éste es el precio de mi sangre, derramada por la redención de vuestras almas. ¿Dónde está el servivio que me debéis a cambio del precio de mi sangre? Os tuve por encima de mi gloria cuando me hice hombre siendo Dios y vosotros me tratasteis peor que todas las cosas, pues amasteis cualquier cosa bajísima de la tierra más que mi justicia y la fe". Llorarán también los herejes que dijeron que el crucificado era mero hombre cuando vean que el Juez es el mismo que golpearon los judíos. Anónimo, Obra incompleta sobre el Ev. de Mateo, 49.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 1b, p. 249-250
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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