Juan como testigo de la luz



6Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. 7Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos creyeran. 8No era la luz, sino que debía dar testimonio de la luz.
9El Verbo era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre, que viene a este mundo. (Juan 1, 6-9)

1, 6   Un hombre enviado por Dios

UN HOMBRE ENVIADO A DAR TESTIMONIO DE AQUEL QUE ES MÁS QUE UN HOMBRE. Su venida, como Dios, no sería para quienes no tenían ojos para verle. Dios, como tal, ni viene ni se aleja. Éstá presente en todas partes y no le encierra lugar alguno.
¿Cómo vino? Como hombre. Porque era hombre, que ocultaba su divinidad, le predicó un gran personaje con la misión de testificar que era más que hombre. Y éste, ¿quién es? Hubo un hombre. AGUSTÍN, Tratados sobre el Ev. de Juan, 2, 4-5.

1, 7    Éste vino como testigo

LA NECESIDAD DE DOS O TRES TESTIGOS. Como Dios había dicho por medio de Moisés que "sólo por la declaración de dos o tres testigos será firme la causa", sabiamente [el Evangelista] añade a su declaración como testigo del bienaventurado Juan Bautista, que era un hombre de máxima autoridad. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Comentario al Ev. de Juan, 1, 7.

1, 8   No era la luz

CRISTO ES LA VERDADERA LUZ. El Hijo es el que habla. Pero si el Hijo es la luz que ha venido al mundo, es indiscutible que el mundo ha sido hecho por el Hijo. En efecto, al principio del Evangelio el evangelista, hablando sobre Juan el Bautista dice: "Él no era la luz, sino para que diera testimonio de la luz".Como hemos dicho antes Cristo "era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo". "En el mundo estaba, y el mundo se hizo por él". Así pues, es necesario que Él sea el Logos de Dios, y dice también que todas las cosas fueron hechas por Él. Ahora bien, habría que hablar de dos mundos, para que uno fuera hecho por el Hijo y otro lo fuera por el Logos o, si hay un solo mundo y una sola creación, se deduce que el Hijo y el Logos son una y la misma cosa antes de toda creación, pues fue hecho por Él. ATANASIO, Discursos contra los arrianos, 4, 19.

1, 9   Luz... que viene a este mundo

LA LUZ DE CRISTO SE NOS DA GRATIS. Si ilumina a todo hombre que viene a este mundo, ¿cómo es que no todos son iluminados? Es un hecho que no todos reconocen el culto de Cristo. Entonces, ¿cómo ilumina a todo hombre? Lo ilumina en la medida en que está en él. Pero si alguno, por propia voluntad, cerrando los ojos de la mente, no quiere recibir los rayos de esa luz, no es culpa de la naturaleza de esa luz el que ese tal permanezca en las tinieblas, sino producto de la maldad de cuantos libremente se privan del don. La gracia ha sido derramada sobre todos: no se rehúsa al judío, ni al griego..., ni al anciano ni al joven. A todos por igual admite a gozar de sus beneficios y honores. Quienes no quieren disfrutar de ese regalo, deben imputarse a sí mismos su ceguera. Estando abierto a todos el camino que conduce a tal honor y no cerrado a ninguno, si ésos, por su libre voluntad, quedan excluidos, se pierden sólo por su culpa. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías sobre el Ev. de Juan, 8,1.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol.4a, p. 82-86
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez 

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