Nicodemo y la cuestión del nuevo nacimiento



1Había entre los fariseos un hombre que se llamaba Nicodemo, judío influyente. 2Éste vino a él de noche y le dijo: "Rabbí, sabemos que has venido departe de Dios como Maestro, pues nadie puede hacer los prodigios que tú haces si Dios no está con él". 3Contestó Jesús y le dijo: "En verdad, en verdad te digo que si uno no nace de lo alto no puede ver el Reino de Dios". 4Nicodemo le respondió: "¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?". 5Jesús contestó: "En verdad, en verdad te digo que si uno no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. 6Lo nacido de la carne, carne es; y lo nacido del Espíritu, espíritu es. 7No te sorprendas que te haya dicho que debéis nacer de nuevo. 8El viento sopla donde quiere y oyes su voz pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu". 9Respondió Nicodemo y le dijo: "¿Y eso cómo puede ser? Contestó Jesús: ""¿Tú eres maestro en Israel y lo ignoras?". 11En verdad, en verdad te digo que hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. 12Si os he hablado de cosas terrenas y no creéis, ¿cómo ibais acreer si os hablara de cosas celestiales?". (Juan 3, 1-12)

3, 1    Un hombre que se llamaba Nicodemo

NICODEMO VIO LOS MILAGROS ANTERIORES. Este Nicodemo era uno de los muchos que creían en Jesús; y vino a ver a Jesús de noche, no durante el día, porque aún no le había iluminado el resplandor de la gracia celestial. BEDA, Exposición sobre el Ev. de Juan, 2.

3, 2    Vino a él de noche

ÉL ESPERA APRENDER MÁS DE LOS MISTERIOS DE CRISTO. Este judío influyente vino a Jesús por la noche, con el deseo de conocer mejor en conversación discreta con Cristo los misterios de la fe, que había comenzado a percibir al ver los signos que estaba haciendo a plena luz. BEDA, Exposición sobre el Ev. de Juan, 2.

3, 3    Si uno no nace de lo alto

SÓLO QUIENES VUELVEN A NACER PUEDEN ENTENDER QUIÉN ES JESÚS. En otras palabras: si no naces de lo alto y no adquieres un completo conocimiento de la verdad, siempre vagarás fuera y estarás lejísimos del reino de los cielos. Pero no lo dice claramente. Para que sus palabras parezcan menos duras no se dirige directamente a él, sino que habla de forma genérica: "Quien no nace de lo alto"... Si los judíos hubieran oído semejante respuesta, se habrían ido, riéndose de Cristo. Para Nicodemo, sin embargo, constituyó un pretexto para aumentar su deseo de aprender... Esa respuesta, por tanto, significa: si no naces de lo alto, si no recibes al Espíritu a través del baño de la regeneración, no podrás llegar a tener un concepto acertado de mí. La opinión que ahora tienes no es espiritual, sino carnal... Según unos, la expresión "de lo alto" significa "del cielo". Según otros, "desde el principio". Quien no nazca así, dice Cristo, no podrá ver el reino de Dios. Expresión esta última con la que se refería a sí mismo y apuntaba a la necesidad de no detenerse en lo que de Él era visible, sino que son menesteres otros ojos para ver a Cristo. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías sobre el Ev. de Juan, 24, 10.

3, 3    ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?

UNA DOBLE LIMPIEZA. Como quiera que estamos constituidos de dos pares, de alma y cuerpo, de una naturaleza visible y otra invisible, doble ha de ser también nuestra purificación, esto es, con agua y con Espíritu. La primera debe recibirse de modo visible y corpóreo, la segunda de modo invisible... El Espíritu actúa como remedio del primer nacimiento, sustituye lo antiguo por lo nuevo, lo que ahora somos por semejanza con Dios. Revivifica sin necesidad de fuego y reconstruye sin previa destrucción... La eficacia del Bautismo consiste en pactar con Dios una segunda vida, una conducta más recta. GREGORIO NACIANCENO, Discurso sobre el santo bautismo, 40, 8.

3, 5     Si uno no nace del agua y del Espíritu

NACER DE NUEVO IMPLICA ROMPER RADICALMENTE CON EL PASADO. En primer lugar es necesario interrumpir la serie de la vida anterior. Ahora bien, esto es imposible, a menos que nazca otra vez, según la palabra del Señor, puesto que el renacimiento, como el propio nombre indica, es principio de una segunda vida. Por eso, antes de comenzar la segunda, se precisa poner fin a la primera. Pues lo mismo que al girar en la doble carrera, cierta detención y reposo separan a los dos movimientos contrarios, así también, al cambiar de vida, apareció como necesario que la muerte se interpusiese entre una y otra vida, poniendo fin a lo precedente y dando comienzo a lo que sigue. BASILIO DE CESAREA, El Espíritu Santo, 15, 35.

3, 6    Lo nacido del Espíritu es espíritu

EL MISTERIO DEL BAUTISMO NO SE LIMITA AL PERDÓN. Si el único efecto del bautismo fuera la remisión de los pecados, ¿por qué bautizamos a los niños que todavía no han conocido el pecado? Pero el sacramento [del bautismo] no se limita únicamente a eso, sino a cosas mayores y más perfectas. En efecto, contiene las promesas de los bienes futuros, es figura de la futura resurrección, vestido de salvación y gozo, vestido de luz o, mejor la luz misma. TEODORETO DE CIRO, Compendio de la fábulas heréticas, 5, 18.

3, 7-8    El viento sopla donde quiere

LLENO DEL ESPÍRITU SANTO. El Espíritu sopla donde quiere, porque tiene el poder [de elegir] el corazón que va a iluminar con la gracia de su visita. Y oyes su voz cuando habla en tu presencia el que está lleno del Espíritu Santo. BEDA, Homilías sobre los Evangelios, 2, 18.

3, 9-10    ¿Tú eres maestro de Israel y lo ignoras?

QUIENES NO NACEN DEL ESPÍRITU. Y si tú naces del Espíritu serás tal que quien no ha nacido aún del Espíritu no sabrá de ti ni de dónde vienes ni adónde vas. AGUSTÍN, Tratados sobre el E. de Juan, 12, 5. 

3, 11    No recibís nuestro testimonio

ENSEÑA SÓLO LO QUE TU OYENTE PUEDA COMPRENDER. Él invita a Nicodemo a aceptar desde la simple fe lo que no puede comprender. [Jesús] atestigua saber muy bien lo que dice, por ser quien es; y poner en duda lo que dice es muy peligroso. Pues no parece que Nicodemo había olvidado lo que acababa de afirmar, al decir que nuestro Salvador Jesucristo era un maestro que había venido de parte de Dios. Oponorse a quien está junto a Dios y es Dios ¿no es acaso muy peligroso? Actuar así podría parecer un combate con Dios. De lo cual, nosotros, que tenemos la utoridad para enseñar, podemos extraer una enseñanza: a los recién convertidos es más conveniente ofrecer los argumentos de la fe con razonamientos sencillos que instruirlos con discursos profundos y disquisiciones complejas... no hablando indiscriminadamente, sino adecuándose a la capacidad de cada uno. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Comentario al Ev. de Juan, 2. 1. 

3, 12    Cosas terrenas y no creéis

LAS COSAS CELESTIALES SE HAYAN FUERA DEL ALCANCE DE LOS NECIOS. Si debido a vuestra insensatez -les dice- no habéis aceptado una enseñanza que no superaba la capacidad humana de comprensión, ¿cómo podré explicaros las realidades divinas? Los que son incapaces de entender sus propias cosas, ¿cómo podrán entender las que les superan? Los que no pueden con los asuntos menores, ¿cómo no considerarán insoportable lo que es mayor? Si os he hablado -dice- de cosas terrenas y no creéis, ¿cómo ibaís a creer si os hablara de cosas celestiales? CIRILO DE ALEJANDRÍA, Comentario al Ev. de Juan, 2, 1.



La Biblia comentada 
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 4a, pp. 175-190
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodrígez 

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