La verdadera luz




5Éste es el mensaje que hemos oído y que os anunciamos: Dios es luz y no hay en Él tinieblas de ninguna clase.
6Si decimos que estamos en comunión con Él y sin embargo caminamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. 7En cambio, si caminamos en la luz, del mismo modo que Él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.
8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9Si confesamos nuestros pecados, fiel y justo es Él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda iniquidad. 10Si decimos que no hemos pecado, le hacemos mentiroso, y su palabra no está en nosotros. (1Juan 1, 5-10)

1, 5    Dios es luz

SIN VER CON LOS OJOS DEL CUERPO. En realidad aquella luz es el mismo Dios porque "luz es Dios y no hay en Él tiniebla alguna". Pero es luz de las mentes, no de esos ojos del cuerpo. Entoces será idónea para ver aquella luz está en mente que ahora no lo es. AGUSTÍN, Carta a la viuda Itálica, 92, 2.

1, 8    Si decimos que no tenemos pecado

EL PEOR PECADO. Que nadie nos engañe, hermanos: no reconocer los pecados es el peor tipo de pecado. CESÁREO DE ARLÉS, Sermón, 144, 4.

ENGAÑARSE. Si dices que no tienes pecado, pero lo desmientes con tus obras, serás castigado por tu propio engaño. Ps.- HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la primera Carta de Juan.

CRUCIFICAR A CRISTO. Juan habla de nuevo contra los judíos, que osaron decir: "Caiga su sangre sobre nosotros y la de nuestros hijos", como si no fuera pecado haber crucificado a Cristo. Si afirmamos esto, dice Juan, "nos engañamos". ANDRÉS, Catena.

1, 9    Si confesamos nuestros pecados

ÉL NOS PERDONARÁ Y PURIFICARÁ. Si, por el contrario, reconocemos nuestro pecado y lo confesamos, Él nos absuelve de éste. Y no de éste solamente, sino también de todos los demás. Porque desde el momento en que uno se convierte y se bautiza en el nombre del Señor Jesús, Él le absuelve de todos los pecados, los que cometió contra Él y los que cometió contra el cielo. ANDRÉS, Catena.

1, 10    Si decimos que no hemos pecado

PEDIR PERDÓN. Dios ha dicho por medio de un hombre lleno de su Espíritu: "No hay sobre la tierra nadie tan justo que haga el bien y nunca peque". Pero por lo mismo que nos ha enseñado que no podemos estar libres de pecado, también nos mandó orar así: "Y perdónanos nuestra deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores". Luego nadie piense poder vivir libre de pecados y deudas, como dice Pelagio, si ve a los apóstoles rezar por sus pecados como manda el Señor. BEDA, Comentario a la primera Carta de Juan.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11; pp. 227-232
Obra preparada por
Gerald Bray
Editor general
Thomas C. Oden
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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