El nuevo espíritu y la ley antigua


17No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirlos sino a darles plenitud. 18En verdad os digo que mientras no pasen el cielo y la tierra, de la Ley no pasará ni la más pequeña letra o trazo hasta que todo se cumpla. 19Así, el que quebrante uno sólo de estos mandamientos, incluso de los más pequeños, y enseñe a los hombres a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos. Por el contrario, el que los cumpla y enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos. 20Os digo, pues, que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos". ( MATEO 5, 17-20 )

5, 17    No he venido a abolir la Ley o los profetas

CUMPLIR EL MENOR DE LOS MANDAMIENTOS. Si es una impiedad deshacer los mandamientos más pequeños, mucho más lo será [deshacer] los grandes y mayores. Por lo que el mismo Espíritu Santo declara por Salomón: "El que desprecia lo pequeño se precipita poco a poco".
Y por eso no hay que desautorizar ninguno de los preceptos divinos, nada hay que mutilar, sino conservar y enseñar la totalidad con espíritu fiel y sumiso para que no perdamos la gloria del reino celeste; porque lo que según el juicio de los infieles y los hombres del mundo es considerado ínfimo y pequeño, no es pequeño para Dios, sino necesario. Y el Señor muestra que quien los enseñe y lleve a cabo va a ser grande en el reino de los cielos. Por eso no sólo hay que trabajar con palabras, sino también con obras; no sólo enseñar, sino hacer lo que has enseñado. CROMACIO DE AQUILEYA, Comentario al Ev. de Mateo, 20, 2, 1-3

NO ABOLIR. Por dos razones dice el Señor que Él no ha venido a abolir la ley sino a darle cumplimiento. Primero porque debía persuadir a sus discípulos, a los que había instruido a que le imitaran en todas sus buenas obras, para que con sus palabras pudieran seguir su ejemplo. Y así como el cumplía toda la ley, así también ellos debían cumplir celosamente incluso la más pequeña parte de la ley. Segundo: como Jesús trabajó en sábado y curó a leprosos y otros judíos le acusaban de que quería abolir la ley -o al menos, eso parecía-, necesitaba responder a estas falsas imputaciones, por lo que dijo: "No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas. No he venido a abolirla sino a darle cumplimiento". Las dos cosas, la ley y los profetas, están en vigor. Profetizan de Cristo y constituyen la ley de vida. Y Cristo dio cumplimiento a una y otra cosa. ANÓNIMO, Obra incompleta sobre el Ev. de Mateo, 10.

5, 18    De la Ley no pasará ni la más pequeña letra

LA "COMA". Pero "una coma" no es sólo la iota de los griegos, sino también lo que entre los hebreos se llama yod. Y Jesús puede ser llamado simbólicamente "una iota" o "una coma", pues el comienzo de su nombre -no sólo entre los griegos, sino también entre los hebreos-, es escrito con una yod, de manera que Jesús será la "coma una", la palabra de Dios en la ley que no es superada hasta que todo sea. Pero también pudiera ser la iota (como Él dice) los doce mandamientos de la ley, pues todo pasa pero ésos no pasan. Tampoco Jesús pasa; y si cae "sobre la tierra", cae voluntariamente, para "producir mucho fruto". Así el que es "una iota" o "una coma" tiene dominio sobre las cosas del cielo y sobre las cosas de la tierra. ORÍGENES, Fragmentos sobre el Ev. de Mateo, 99.

LEY RESUMIDA EN EL EVANGELIO. Se nos prometen cielos nuevos y tierra nueva que hará el Señor Dios. Por tanto, si va a ser creado algo nuevo, lo antiguo debe desaparecer. Pero en lo que sigue: "No pasará ni la más pequeña letra o iota hasta que todo se cumpla", por la comparación con esa letra se nos muestra que también las cosas que se consideran mínimas en la Ley están llenas de misterios espirituales y que todo está recapitulado en el Evangelio. JERÓNIMO, Comentario al Ev. de Mateo, 1, 5, 18.

EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY. Cuando habla un hombre sabio no deja detrás palabras vacías. Y ¿cómo entonces las palabras divinas pueden quedar vacías de contenido? Dios castiga al hombre si no hace lo que Él ha enseñado. ¿Acaso Cristo no dio cumplimiento a lo que dijo por medio de los profetas? Por consiguiente, Él cumplió la ley incluso en sus menores requisitos. ANÓNIMO, Obra incompleta sobre el Ev. de Mateo, 10.

5, 19    Ése será grande en el Reino de los Cielos

MÁS ALLÁ DE LA LEY. Esta es una manera magnífica de introducir la superacón de las obras de la Ley, superacón que, sin abolirla, constituye un mejoramiento progresivo. En efecto, manifiesta que la entrada en el cielo es ofrecida a los apóstoles únicamente si superan la justicia de los fariseos. Así pues, una vez expuestas las prescripciones de la Ley, las supera perfeccionándolas, no aboliéndolas. HILARIO DE POITIERS, Sobre el Ev. de Mateo, 4, 16.

EL MÁS PEQUEÑO. ¿Por qué, pues, llama el Señor mínimos a sus mandamientos, cuando realmente son tan grandes y sublimes? La razón es porque era Él mismo quien introducía la nueva ley. Al modo como se humilló personalmente y tantas veces habla de sí modestamente, así lo hace también acerca de su ley: con lo que, una vez más nos repite la lección de la moderación. Por otra parte, como parecía persistir  aún la sospecha de novedad, emplea por entonces el Señor discretamete este lenguaje.
Como quiera, cuando le oímos llamar a ése mínimo en el reino de los cielos, no hay que entender otra cosa que el infierno y la condenación. Por reino, efectivamente, entiende el Señor no sólo la beatitud eterna, sino también el tiempo de la resurrección y su terrible advenimiento al final de los tiempos. A la verdad, ¿qué razón había para que quien llamó necio a su hermano y traspasó uno sólo de los mandamientos, caiga al infierno, y fuera en cambio admitido al reino de los cielos el que los infringió todos y hasta indujo a los otros a infringirlos? No dice eso el Señor, sino que el momento del juicio será mínimo, es decir, que será rechazado, que será el último. Y el último caerá entonces, infaliblemente, en el infierno. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías sobre el Ev. de Mateo, 16, 4.

EL DESPRECIO DE LOS PRECEPTOS. Quien rechaza uno de los preceptos de la ley es rechazado delante de Dios como enemigo de Dios y legislador contra Dios. Y ahora recibe de la ley evangélica el castigo que la ley no había determinado antes. Por eso dice Cristo a continuación:"No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud". Lo que allí faltaba, aquí se ha completado. La ley dice: "En presencia del anciano permanecerás de pie" y "si ves caído bajo la carga del asno a tu enemigo, ayúdalo a levantarlo". Si alguno transgredía estos preceptos, la ley no determinaba ningún castigo. Completando Cristo la ley, dice que en el reino de Dios tal sujeto será despreciado. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Fragmentos sobre el Ev. de Mateo, 48.

5, 20    Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos

LAS FALTAS DEL MAESTRO CORROMPEN LA ENSEÑANZA. Critica a los fariseos, que, despreciando los mandatos de Dios, establecían sus propias tradiciones; su enseñanza al pueblo no les sirve para nada si destruyen, por poco que sea, un precepto de la Ley. Podemos entender también que la ciencia de un maestro, si éste es culpable de un pecado, aunque sea leve, le hace perder el rango más elevado. Es inútil enseñar una justicia a la cual destruye la menor falta. La perfecta bienaventuranza consiste en realizar con obras lo que enseñas con la palabra. JERÓNIMO, Comentario al Ev. de Mateo, 5, 19.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
NUEVO TESTAMENTO; v. 1a; pp. 150-153
 Obra preparada por
MANLIO SIMONETTI
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

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